MI TRAYECTORIA PROFESIONAL

Una trayectoria entre la psicología, la infancia y el acompañamiento

La psicología ha estado presente en mi vida desde mucho antes de convertirse en mi profesión. Desde adolescente siempre fui esa persona a la que los demás acudían para hablar, sentirse escuchados o buscar apoyo. Con el tiempo comprendí que aquella forma tan natural de acompañar a los demás tenía mucho que ver con lo que posteriormente se convertiría en mi vocación.

1998

La psicología y la infancia, desde el principio

Desde el comienzo tuve especialmente clara mi conexión con la infancia. Por eso, cuando inicié mis estudios de Psicología en 1998, sabía que quería orientar mi camino profesional hacia los niños, los adolescentes y sus familias. Durante aquellos años compaginé la universidad con el cuidado de niños, uniendo ya entonces dos ámbitos que siempre me han apasionado profundamente: la psicología y la infancia.

DURANTE LA CARRERA

Una experiencia que confirmó mi vocación

Durante la carrera tuve la oportunidad de recibir una beca de La Caixa para colaborar en el Centro Autismo Granada, participando en un programa de intervención mediante terapia asistida con perros. Aquella experiencia fue especialmente enriquecedora y confirmó aún más mi deseo de dedicarme a la intervención psicológica.

2002–2010

Especialización y aprendizaje desde dentro de la infancia

Tras finalizar la licenciatura continué especializándome y, en 2002, realicé un Máster en Psicología Infantil con la AEPC, profundizando en la intervención con niños y adolescentes. Fue entonces cuando comenzó una etapa profesional que me permitiría conocer muy de cerca no solo las necesidades de los menores, sino también las inquietudes, los miedos y las dificultades que acompañan a muchas familias.

En 2003 comencé a colaborar con la escuela infantil Los Patitos del Genil, en Cenes de la Vega, impartiendo charlas y realizando tutorías con las familias. Lo que inicialmente iba a ser una colaboración de unos meses terminó convirtiéndose en siete años de trabajo como titular de aula.

Aquella experiencia cambió profundamente mi manera de comprender la infancia. Estar cada día con los niños me permitió observar su desarrollo desde dentro: sus emociones, sus vínculos, sus dificultades, sus necesidades y su forma particular de relacionarse con el mundo. Por ello decidí ampliar mi formación y obtener el título de Técnico Superior en Educación Infantil en el IES Ramón y Cajal.

POSTERIORMENTE

La docencia y la formación continua

Posteriormente surgió la oportunidad de incorporar otra faceta que siempre me ha apasionado: la docencia. Durante dos años impartí Psicología Evolutiva a futuros profesionales de Educación Infantil, pudiendo transmitir no solo conocimientos teóricos, sino también todo aquello que había aprendido durante años de experiencia directa con niños y familias.

Nunca he entendido la psicología como una profesión en la que uno termina de formarse. Las personas cambian, la sociedad cambia y nuestra disciplina también evoluciona. Por eso, a lo largo de todos estos años he continuado asistiendo a cursos, congresos, simposios y diferentes formaciones, manteniendo siempre viva esa necesidad de aprender, actualizarme y comprender cada vez mejor a las personas que confían en mí.

2014 Y AÑOS POSTERIORES

Nuevas etapas y un proyecto propio

En 2014 inicié una nueva etapa profesional y personal trasladándome a Madrid, donde durante varios años trabajé en diferentes proyectos vinculados a distintos ayuntamientos y relacionados nuevamente con la infancia.

Tiempo después surgió la posibilidad de cumplir uno de mis grandes proyectos profesionales: crear mi propio centro infantil en Granada. Quería construir un espacio diferente, cercano e inclusivo, donde los niños y sus familias pudieran sentirse acompañados en un ambiente seguro y familiar.

Dirigir mi propio centro fue una experiencia de enorme aprendizaje. Me enseñó sobre gestión, responsabilidad, esfuerzo y perseverancia, pero, sobre todo, reforzó algo que ya sabía: detrás de cada niño siempre existe una historia, una familia y unas circunstancias que necesitan ser comprendidas desde el respeto y sin juicios.

LA PANDEMIA

Un punto de inflexión para volver a la psicología clínica

La pandemia puso fin a aquel proyecto, pero también dio paso a una nueva etapa de mi vida. Con la llegada de mi hijo Héctor decidí volver a mirar hacia esa otra gran pasión que nunca se había alejado realmente de mí: la psicología clínica.

2022–2024

Ampliar mi trabajo hacia la etapa adulta

En 2022 comencé a trabajar en Clínica Bayo Molina. Allí, el contacto cada vez mayor con pacientes adultos despertó en mí el deseo de ampliar mi campo profesional y especializarme también en esta etapa vital. Esto me llevó a obtener el Máster en Psicología General Sanitaria en 2024, incorporando progresivamente el trabajo con adultos sin abandonar mi experiencia y vinculación con la infancia y la adolescencia.

Con los años he comprendido que, independientemente de la edad, muchas personas llegan a consulta buscando algo parecido: un lugar donde poder sentirse comprendidas, bajar la guardia durante un momento y comenzar a entender por qué están sufriendo.

Para mí, la terapia comienza precisamente ahí.

No únicamente en las técnicas o en los conocimientos adquiridos, sino en crear una relación en la que la persona pueda sentirse escuchada, respetada, comprendida y acompañada sin sentirse juzgada.

2025 · ACTUALIDAD

Una forma de acompañar que sigue creciendo

En 2025 comenzó una nueva etapa al reencontrarme profesionalmente con Irene y conocer su proyecto. Su forma de entender la psicología conectaba profundamente con la mía, y decidí incorporarme al equipo. Desde entonces he continuado especializándome en terapias contextuales, apego y trauma, encontrando en estos enfoques una manera de comprender la psicología muy coherente con la forma en la que llevaba años trabajando.

Actualmente acompaño a niños, adolescentes y adultos que atraviesan momentos difíciles de sus vidas. Cada persona llega con una historia diferente y, por ello, considero que la terapia también debe adaptarse a cada historia.

Mi objetivo no es únicamente ayudar a reducir unos síntomas. Me interesa comprender qué ha ocurrido, qué está manteniendo el sufrimiento y, sobre todo, ayudar a que la persona pueda recuperar seguridad, autonomía y confianza en sí misma.

Después de tantos años de profesión sigo considerando un privilegio que alguien decida compartir conmigo una parte vulnerable de su vida.

FORMACIÓN

Una formación sólida, amplia y en constante actualización

La trayectoria de Ana se apoya en una base académica rigurosa y en una formación continuada que integra infancia, adolescencia, adultos, apego, trauma y terapias contextuales.

01

Licenciada en Psicología

Base universitaria iniciada en 1998, con una vocación temprana hacia el trabajo con niños, adolescentes y familias.

02

Máster en Psicología Infanto-Juvenil

Especialización centrada en la intervención psicológica con infancia y adolescencia, realizada tras finalizar la licenciatura.

03

Técnico Superior en Educación Infantil

Formación que amplió su comprensión del desarrollo infantil desde la experiencia directa en el aula y el trabajo con familias.

04

Máster en Psicología General Sanitaria

Obtenido en 2024 para ampliar su trabajo clínico con población adulta sin abandonar la infancia y la adolescencia.

05

Experto en Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

Formación avanzada en Terapia de Aceptación y Compromiso dentro de su especialización en terapias contextuales.

06

Título Universitario en Apego y Psicología Perinatal

Formación específica en apego y psicología perinatal, integrada en una mirada centrada en los vínculos y las experiencias vitales.

07

Formación en EMDR · Niveles I y II

Formación específica en EMDR, niveles I y II, dentro de su actualización continuada en trauma.

Formación continuada

Actualización constante en infancia, adolescencia, terapia con adultos, terapias contextuales, apego y trauma, a través de cursos, congresos, simposios y formación especializada.

Acompañar a una persona cuando está atravesando uno de sus momentos más difíciles y verla, poco a poco, recuperar su bienestar, su confianza y sus ganas de volver a sonreír continúa siendo una de las partes más bonitas de mi profesión.

Infancia y adolescencia
Adultos
ACT
EMDR
Apego y trauma