MI HISTORIA PROFESIONAL

Una trayectoria construida desde la vocación y la formación

Esta es la historia de cómo la psicología se convirtió en mi camino, de las personas que me inspiraron, las oportunidades que marcaron mi desarrollo y la pasión por seguir aprendiendo cada día.

2002

El comienzo

Desde quinto de carrera tuve la oportunidad de empezar a trabajar en aquello que pensaba que amaba. Hice mis prácticas en la Asociación Española de Psicología Conductual (AEPC), donde confiaron en mí desde el principio y me permitieron atender casos en su clínica de manera autónoma mientras hacía mis prácticas.

Aquello fue el comienzo de todo.

El comienzo
2006

Una oportunidad decisiva

La AEPC ofrecía un Máster en Psicología Infanto-Juvenil, justo la formación que yo quería hacer. No tenía posibilidades económicas para pagarlo y me ofrecieron una beca a cambio de trabajar como co-coordinadora.

Aprendí de grandes profesionales y terminé asumiendo la coordinación del máster, una experiencia que me hizo crecer muchísimo.

Una oportunidad decisiva
2008

Cinco años aprendiendo sobre autismo

Además de continuar llevando casos en la clínica de la AEPC, hice mis prácticas en la Asociación Autismo Granada. Al terminar, me ofrecieron quedarme como Terapeuta de la Comunicación.

Durante aproximadamente cinco años trabajé con personas con TEA y sus familias, aprendiendo muchísimo sobre comunicación, intervención y sus necesidades. Mientras tanto, seguí formándome y realicé un Experto en Psicología Clínica y de la Salud.

Cinco años aprendiendo sobre autismo
2012

Trabajaba a mil… y me encantaba

Mirándolo ahora, no sé muy bien de dónde sacaba las horas. Había días en los que comía un bocadillo en el coche para poder llegar de un sitio a otro.

Pero tenía algo muy claro: quería aprender, trabajar y aprovechar cada oportunidad. También fui profesora en AEROSTAR, impartiendo Recursos Humanos, y descubrí qué bonito es enseñar aquello que una ama.

Trabajaba a mil… y me encantaba
2016

De trabajar con niños a acompañar a toda la familia

Durante aquellos primeros años mi trabajo estaba especialmente centrado en niños y adolescentes. Pero trabajar con ellos me enseñó algo esencial: muchas veces no basta con mirar únicamente al niño.

Poco a poco, aquellas familias empezaron a confiarme también sus propias dificultades y mi práctica clínica fue ampliándose, de manera natural, hacia el trabajo con adultos, parejas y familias.

De trabajar con niños a acompañar a toda la familia
2016

Y entonces llegó mi gran proyecto

Hasta ese momento había acumulado experiencias, formación y aprendizajes en distintos ámbitos de la psicología. Pero entonces me quedé embarazada de mi primera hija y aquel ritmo ya no era posible.

Necesitaba reorganizar mi vida y encontrar una manera diferente de ejercer mi profesión. Y fue entonces cuando nació mi gran proyecto: mi propia consulta de psicología. Así nació el Centro de Atención Psicológica Irene Hidalgo.

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Y entonces llegó mi gran proyecto
2016–2019

Pero las ganas de aprender nunca desaparecieron

Siempre he sido muy curiosa profesionalmente. No me conformo con saber hacer algo: necesito entenderlo, profundizar y seguir buscando mejores maneras de acompañar.

Las Terapias de Tercera Generación, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) y el mindfulness me ayudaron a poner nombre, fundamento y estructura a una forma de trabajar que ya se estaba construyendo dentro de mí.

Pero las ganas de aprender nunca desaparecieron
2020

Y llegó 2020

Con la llegada del COVID tenía una sensación muy clara: no podía quedarme parada. Aproveché aquel momento para profundizar en un área cada vez más presente en mi práctica clínica: el apego y el trauma.

Realicé el Experto en Apego y Trauma de UDIMA y profundicé en herramientas como EMDR. Aquella formación no sustituyó lo que ya hacía: amplió mi mirada.

Y llegó 2020
ACTUALIDAD

12 años después…

Hoy miro hacia atrás y solo puedo sentirme profundamente agradecida. Mi consulta me ha permitido acompañar a muchísimas personas en momentos importantes de sus vidas, seguir aprendiendo y crecer con esta profesión.

Pero, sobre todo, me ha permitido cumplir un sueño: ayudar a que las personas no pierdan la esperanza en la vida. CAPSIH es mi casa, mi proyecto y mi propósito.

Cada paso de este camino me ha traído hasta aquí y me ha enseñado que lo más bonito de la psicología es acompañar a las personas a volver a creer en sí mismas.

Descubre cómo nació CAPSIH →

12 años después…

Cada paso de este camino me ha traído hasta aquí y me ha enseñado que lo más bonito de la psicología es acompañar a las personas a volver a creer en sí mismas.