¿A qué edad puede detectarse el trastorno del espectro autista? PDF Imprimir E-mail

Si asumimos que el autismo se da desde el nacimiento. ¿Por qué los padres acuden al especialista preocupados por las “anormalidades” en la conducta de su hijo más tarde?

Para valorar los síntomas del autismo debemos de tener en cuenta la edad del niño, y más específicamente su edad mental. Dependiendo del nivel evolutivo, los niños van a ir mostrando unas habilidades. Tengamos en cuenta que se trata de niños que no muestran ningún rasgo físico que les discrimine, es más, suele incluso tratarse de niños bastante guapos, como ya apuntaba Asperger. A esto le sumamos que mucha de la sintomatología autista es compartida por otras muchas  problemáticas. Por ejemplo los niños con retraso mental que no son autistas suelen también mostrar una falta de respuestas sociales y emocionales. E incluso en niños  “normales” pueden darse problemas transitorios de desarrollo social.(Happé, 1998).

Si a todo lo anteriormente dicho, le sumamos la postulación de Uta Frith,  que en 1989, dice que aunque se dé en la mayoría de los casos desde el nacimiento,  esto no significa que debamos de aceptar que había síntomas desde su nacimiento.  Ésta autora para su comprensión lo compara con la enfermedad de Huntington, donde existe un defecto genético y sin embargo no se manifiesta hasta la edad adulta.

Otro hecho que explica la dificultad de la detención temprana del autismo es que el cuadro completo del autismo no se manifiesta hasta los 3 años de edad (Ftith, 1989).

Estudios recientes han demostrado que los síntomas del autismo son constatables desde los 18 meses y estables  hasta la edad escolar. También se han identificado las principales características que diferencian al autismo de otros trastornos evolutivos en el periodo comprendido entre los 20 y los 36 meses de edad.  Las herramientas de detección temprana deben de tener en cuenta estas características; que principalmente incluyen síntomas negativos o alteraciones en las siguientes áreas (Sánchez y Hervás, 2005): 

- Contacto ocular

-Orientación hacia su propio nombre

-Juegos de atención compartida (señalar, mostrar,...)

-Juego simbólico

-Imitación

-Comunicación no verbal

- Desarrollo del lenguaje

 

 

A continuación exponemos en el siguiente cuadro los indicadores de alerta de autismo en las diferentes edades ((Sánchez y Hervás, 2005):

 

 

EN EL PERIODO DE 18 A 38 MESES:

  • No se interesa por otros niños.
  • No hace uso del juego simulado.Presenta juego poco imaginativo, repetitivo o rituales de ordenar en fila, de interesarse sólo por un juguete concreto, etc.
  • No utiliza el dedo índice para señalar.
  • No trae objetos con intención de mostrarlos.
  • Da la sensación de no querer compartir actividades.
  • Tiende a no mirar a los ojos, y cuando te mira, su mirada tiende a ser corta y “ de reojo”.
  • En ocasiones parece sordo, aunque otras puede parecer especialmente sensible a ciertos sonidos.
  • Presenta movimientos raros, como balanceos, poner los dedos en posiciones extrañas, etc.


DE 3 A 5 AÑOS:

  • Baja respuesta de las llamadas de los padres o adultos, o a otros reclamos, aunque existen evidencias de que no hay sordera.
  • Dificultades para establecer o mantener relaciones en las que se exija atención o
  • acción conjunta.
  • Escasa atención a lo que hacen otras personas en general.
  • Retraso en la aparición del lenguaje que no es sustituido por otro modo alternativo de comunicación.
  • Dificultades para entender mensajes a través del habla.
  • Inquietud más o menos acusada que se traduce en correteos o deambulaciones “sin sentido” que dificultan centrar la atención.
  • Pocos elementos de distracción y los que existen, pueden llegar a ser repetitivos y obsesivos.
  • Dificultades para soportar cambios en la vida diaria.
  • Alteraciones sensoriales reflejadas en la escasa tolerancia a determinados sonidos, olores, sabores, etc.
  • Escaso desarrollo en el juego simbóloco o el uso funcional de objetos.
  • Alteraciones cognitivas (percepción, memoria, simbolización) que afectan a la resolución de problemas propios de estas edades.
  • Problemas de comportamiento que pueden ir desde los correteos o conductas estereotipadas del tipo balanceos o aleteos, hasta rabietas de intensidad variable.


A PARTIR DE LOS 5 AÑOS: comprobar si los síntomas anteriormente descritos están presentes o lo han estado. Para aquellos caso del espectro autista más “leves” habría que comprobar a partir de esta edad lo siguiente:

  • Dificultades para compartir intereses o juegos con otros niños y niñas.
  • Tendencia a la soledad, en recreos o situaciones similares o abandonar rápidamente los juego s con otros niños por falta de habilidad para la comprensión de “su papel” en el juego.
  • Juegos o actividades que, aun siendo propias para su edad, llaman la atención por ser persistentes, incluso obsesivas.

 

 


Si al leer esto, has visto relfejado el compotamiento de tu hij@, no te lo plantés, acude inmediatamente a su pediatra y coméntale pormenorizadamente lo que te preocupa. Y paralelamente, te recomiendo que pidas cita a un especialista, un psicólogo infantil, y a ser posible que tenga amplia experiencia con los TEA. En primera instancia, no te recomiendo las asociaciones porque en ocasiones se está demasiado sesgado y es más probable que se den falsos positivos, ( si os recomiento las asociaciones una vez ya tengáis el diagnóstico).  Si estás en Granada, puedo ayudarte, sólo tienes que llamarme. Y si estás en otra ciudad ,y quieres mi valoración, puedo tener con vosotros una entrevista online y os oriento.