Terapia familiar en Granada

Cuando en casa todo termina en tensión, cuesta entender qué necesita cada uno o un problema de uno de los miembros está afectando al resto, podemos ayudaros a comprender la dinámica familiar y construir formas diferentes de relacionaros.

Presencial en Granada
Orientación familiar online

Quizá lleváis tiempo intentando que las cosas funcionen de otra manera

Las familias atraviesan etapas complejas. A veces el problema parece estar en una sola persona, pero lo que ocurre termina afectando a todos. Mirar la situación en conjunto puede ayudar a entender qué está manteniendo el malestar.

Discusiones frecuentes
en casa
Cuesta hablar
sin acabar en conflicto
Tensión entre padres
e hijos
Dificultades con
límites y normas
Un hijo está pasando
por una etapa difícil
Desacuerdos sobre
la crianza
Distancia, silencio
o desconexión
Sentís que todo
se ha desbordado

¿En qué podemos ayudar a vuestra familia?

Comunicación familiar

Conflictos entre padres e hijos

Límites, normas y convivencia

Crianza y acuerdos parentales

Adolescencia y cambios evolutivos

Separación y familias reconstituidas

Duelo, enfermedad y cambios vitales

Malestar de un miembro que afecta a todos

No hace falta encontrar quién tiene la culpa para empezar a cambiar

En una familia las respuestas de unos influyen en las de los demás. Más que señalar a una persona como «el problema», buscamos comprender qué ocurre entre vosotros, qué necesita cada miembro y qué cambios pueden mejorar la convivencia.

Hay cambios y etapas que pueden alterar el equilibrio de toda la familia

Llegada de un hijo
Entrada en la adolescencia
Separación o divorcio
Nueva pareja o familia reconstituida
Duelo o enfermedad
Problemas escolares o de conducta
Mudanzas y cambios importantes
Cuidado de familiares y sobrecarga

Cómo es empezar una intervención familiar

No siempre tiene que acudir toda la familia a todas las sesiones. Primero valoramos qué está ocurriendo, quiénes necesitan participar y qué formato puede ser más útil para conseguir cambios en la vida cotidiana.

01 · PRIMERA VALORACIÓN

Escuchamos qué está ocurriendo y a quién está afectando

Recogemos la perspectiva de la familia: qué os preocupa, desde cuándo sucede, qué habéis intentado y cómo está repercutiendo en cada miembro.

También decidimos quién necesita participar en las siguientes sesiones y con qué objetivo.

02 · COMPRENDER LA DINÁMICA

Identificamos los patrones que se repiten

Observamos cómo os comunicáis, qué ocurre antes y después de los conflictos, qué roles ha ido adoptando cada persona y qué respuestas terminan manteniendo el problema.

No se trata de buscar culpables, sino de construir una explicación útil de lo que está ocurriendo.

03 · OBJETIVOS

Acordamos qué necesita cambiar en la familia

Concretamos objetivos realistas: reducir conflictos, mejorar la comunicación, establecer límites, recuperar conexión, coordinar mejor la crianza o afrontar de forma conjunta una situación difícil.

Los objetivos pueden implicar cambios distintos para cada miembro.

04 · INTERVENCIÓN

Trabajamos con las personas que necesitan participar

Según el caso podemos combinar sesiones familiares con sesiones con padres, hijos u otros miembros de forma separada.

Practicamos comunicación, regulación emocional, resolución de conflictos, límites, acuerdos y nuevas respuestas que puedan trasladarse a casa.

05 · REVISIÓN

Valoramos cambios y ayudamos a que podáis mantenerlos

Revisamos qué está funcionando, qué situaciones siguen siendo difíciles y qué necesita ajustes.

El objetivo es que la familia pueda manejar cada vez mejor los problemas con recursos propios y sin depender indefinidamente de la terapia.

NUESTRA FORMA DE TRABAJAR

El método CAPSIH en familias: comprender las relaciones para poder cambiar

Una dificultad familiar rara vez se explica por una única persona. Observamos cómo se relacionan entre sí las emociones, la conducta, la comunicación y el contexto para detectar qué está manteniendo el problema.

En CAPSIH combinamos evidencia científica, experiencia clínica con infancia, adolescencia, adultos y familias, y una intervención adaptada a cada situación.

Basado en evidencia

Seleccionamos herramientas psicológicas con respaldo científico y sentido clínico para cada dificultad.

Mirada familiar y contextual

Entendemos a cada persona dentro de sus relaciones, su etapa vital y las situaciones que está viviendo.

Flexible en quién participa

No todos tienen que acudir siempre: adaptamos las sesiones a quién necesita intervenir en cada momento.

Comprender la interacción antes de señalar a una persona

Cuando una familia está desbordada es fácil pensar que todo mejoraría si uno de sus miembros cambiara. Nos interesa comprender cómo se influyen unos a otros y qué respuestas pueden modificarse para que el conjunto funcione mejor.

Evidencia · Contexto · Familia

Irene

Psicóloga General Sanitaria · Infancia, adultos y familias

Experiencia en intervención con niños, adolescentes y familias

Orientación a madres, padres y cuidadores

Enfoque pragmático, cercano y orientado a objetivos

UNA MIRADA MÁS AMPLIA

A veces el problema parece estar en uno

pero el cambio necesita implicar a varios

Irene comenzó su trayectoria trabajando especialmente con niños y adolescentes. Esa experiencia le mostró muy pronto que muchas dificultades no pueden comprenderse sin escuchar también a madres, padres, cuidadores y al contexto familiar.

Por eso la intervención puede centrarse en un hijo, en los padres, en varios miembros o en la familia conjuntamente, según lo que realmente necesite el caso.

La familia

EL FOCO DEL TRABAJO

Comprender cómo se relacionan los miembros y qué patrones se repiten

Dar espacio a las necesidades y la perspectiva de cada persona

Construir acuerdos y respuestas más útiles para la convivencia

UNA MIRADA MÁS AMPLIA

A veces el problema parece estar en uno

pero el cambio necesita implicar a varios

Irene comenzó su trayectoria trabajando especialmente con niños y adolescentes. Esa experiencia le mostró muy pronto que muchas dificultades no pueden comprenderse sin escuchar también a madres, padres, cuidadores y al contexto familiar.

Por eso la intervención puede centrarse en un hijo, en los padres, en varios miembros o en la familia conjuntamente, según lo que realmente necesite el caso.

Irene

Psicóloga General Sanitaria · Infancia, adultos y familias

Experiencia en intervención con niños, adolescentes y familias

Orientación a madres, padres y cuidadores

Enfoque pragmático, cercano y orientado a objetivos

La familia

EL FOCO DEL TRABAJO

Comprender cómo se relacionan los miembros y qué patrones se repiten

Dar espacio a las necesidades y la perspectiva de cada persona

Construir acuerdos y respuestas más útiles para la convivencia

Todos forman parte de la comprensión

Escuchamos las distintas perspectivas sin reducir el problema a una sola persona.

Objetivos compartidos

Traducimos el malestar en cambios concretos que la familia pueda trabajar.

Herramientas para casa

Buscamos que lo aprendido pueda utilizarse en los conflictos y rutinas reales.

Intervención adaptable

Decidimos quién participa en función de lo que necesita cada fase del proceso.

EL PROCESO FAMILIAR

Qué podéis esperar de vuestra intervención familiar en CAPSIH

La terapia familiar necesita ser comprensible y útil en el día a día. Trabajamos para que cada persona sepa qué estamos intentando cambiar y para que los avances puedan notarse también fuera de consulta.

1. Que cada perspectiva tenga espacio

No todos viven el problema de la misma manera. Escuchar esas diferencias ayuda a comprender mejor qué está ocurriendo.

2. Saber qué patrón estamos intentando cambiar

Explicamos qué observamos y por qué proponemos determinadas herramientas o cambios.

3. Recursos para situaciones reales

Trabajamos comunicación, límites, acuerdos y respuestas que podáis practicar en casa.

4. No obligar a todos a hacer lo mismo

Adaptamos quién participa y cómo se organiza la intervención según las necesidades del momento.

5. Ganar autonomía como familia

El objetivo es que podáis resolver mejor los problemas futuros con más recursos propios.

Si no sabéis si necesitáis terapia familiar, orientación a padres o una intervención centrada en uno de los miembros, podéis contarnos qué está ocurriendo y os ayudamos a valorar el formato más adecuado.

Preguntas frecuentes sobre terapia familiar

Estas son algunas de las dudas más habituales antes de iniciar una intervención familiar.

Cuando existen conflictos repetidos, problemas de comunicación, dificultades entre padres e hijos, desacuerdos sobre límites o crianza, cambios vitales importantes o cuando el malestar de un miembro está afectando al funcionamiento de toda la familia.

No necesariamente. Según el problema y los objetivos pueden participar distintos miembros en momentos diferentes. La primera valoración nos ayuda a decidir quién necesita acudir y qué formato puede ser más útil.

Recogemos información sobre qué está ocurriendo, cómo lo vive cada persona, desde cuándo sucede y qué habéis intentado. También aclaramos qué queréis conseguir y cómo puede organizarse el proceso.

No exactamente. En la orientación a padres el trabajo puede realizarse principalmente con madres, padres o cuidadores. En una intervención familiar pueden participar varios miembros y el foco está también en las relaciones y patrones que se producen entre ellos. Tras valorar el caso os indicamos qué formato encaja mejor.

Sí, cuando es útil para los objetivos del proceso. La forma de participar se adapta a su edad, necesidades y situación, y no implica necesariamente que esté presente en todas las sesiones.

No siempre es imprescindible que participen todos. Podemos valorar qué cambios son posibles trabajando con las personas que sí están dispuestas y decidir si más adelante tiene sentido incorporar a otros miembros.

Cuando el caso lo requiere y existe la autorización correspondiente, podemos valorar la coordinación con el centro educativo u otros profesionales para compartir información relevante y favorecer una intervención coherente.

Al inicio se explican las condiciones de confidencialidad y cómo se manejará la información cuando existan sesiones conjuntas e individuales. Estas reglas deben quedar claras para todas las personas que participan en el proceso.

No existe una duración fija. Depende del problema, los objetivos, las personas implicadas y la evolución. Revisamos periódicamente si se están produciendo cambios y ajustamos el proceso cuando es necesario.

¿No sabéis qué tipo de ayuda necesita vuestra familia?
Contadnos brevemente qué está ocurriendo y os orientamos sobre el siguiente paso.