La psicología ha estado presente en mi vida desde mucho antes de convertirse en mi profesión. Desde adolescente siempre fui esa persona a la que los demás acudían para hablar, sentirse escuchados o buscar apoyo. Con el tiempo comprendí que aquella forma tan natural de acompañar a los demás tenía mucho que ver con lo que posteriormente se convertiría en mi vocación.
La trayectoria de Ana se apoya en una base académica rigurosa y en una formación continuada que integra infancia, adolescencia, adultos, apego, trauma y terapias contextuales.
Base universitaria iniciada en 1998, con una vocación temprana hacia el trabajo con niños, adolescentes y familias.
Especialización centrada en la intervención psicológica con infancia y adolescencia, realizada tras finalizar la licenciatura.
Formación que amplió su comprensión del desarrollo infantil desde la experiencia directa en el aula y el trabajo con familias.
Obtenido en 2024 para ampliar su trabajo clínico con población adulta sin abandonar la infancia y la adolescencia.
Formación avanzada en Terapia de Aceptación y Compromiso dentro de su especialización en terapias contextuales.
Formación específica en apego y psicología perinatal, integrada en una mirada centrada en los vínculos y las experiencias vitales.
Formación específica en EMDR, niveles I y II, dentro de su actualización continuada en trauma.
Actualización constante en infancia, adolescencia, terapia con adultos, terapias contextuales, apego y trauma, a través de cursos, congresos, simposios y formación especializada.
Acompañar a una persona cuando está atravesando uno de sus momentos más difíciles y verla, poco a poco, recuperar su bienestar, su confianza y sus ganas de volver a sonreír continúa siendo una de las partes más bonitas de mi profesión.